Una Probadita de Dios

Posted on

Por Alberto González

Números 13:1-3; 16-24
Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos.
Y Moisés los envió desde el desierto de Parán, conforme a la palabra de Jehová; y todos aquellos varones eran príncipes de los hijos de Israel.
Estos son los nombres de los varones que Moisés envió a reconocer la tierra; y a Oseas hijo de Nun le puso Moisés el nombre de Josué.
Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de Canaán, diciéndoles: Subid de aquí al Neguev, y subid al monte,
y observad la tierra cómo es, y el pueblo que la habita, si es fuerte o débil, si poco o numeroso;
cómo es la tierra habitada, si es buena o mala; y cómo son las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas fortificadas;
y cómo es el terreno, si es fértil o estéril, si en él hay árboles o no; y esforzaos, y tomad del fruto del país. Y era el tiempo de las primeras uvas.
Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat.
Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y allí estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue edificada siete años antes de Zoán en Egipto.
Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un palo, y de las granadas y de los higos.
Y se llamó aquel lugar el Valle de Escol, por el racimo que cortaron de allí los hijos de Israel.

Hace unos años prediqué en mi antigua congregación y en esa ocasión vimos cosas grandiosas que hizo Dios en la gente, personas fueron renovadas y con mucho ánimo, otras fueron llenas del Espíritu Santo, y hubo una mujer que dice vio un ángel mientras otra señora deba un testimonio de sanidad, fue realmente asombroso lo que paso en ese domingo. Después todo volvió a la vida normal y ese grandioso domingo quedó como una buena memoria, un buen recuerdo. Orando un día el Señor me recordó ese grandioso domingo que fue para mi una probadita del cielo en la tierra en mi antigua congregación, de la misma manera que Dios les dio al pueblo de Israel antes de entrar a la tierra prometida, una probadita, envío un grupo de hombres a reconocer la tierra, nosotros les llamamos espías porque ellos fueron a espiar las ciudades y las tierras cómo eran, y quiénes las habitaban.

Antes que ellos llegaran a este punto de ir a espiar la tierra prometida, habían vivido como esclavos en la tierra de Egipto, Dios los liberó y les prometió darles una tierra que fluye leche y miel (Éxodo 3:8) y atravesaron el desierto guiados por Moisés. Así como nosotros en sentido espiritual también fuimos rescatados del pecado, redimidos de la esclavitud del diablo y fuimos liberados espiritual, físico y económicamente y toda nuestra familia tiene la misma promesa.

Hay un tiempo de transición del desierto a la tierra prometida, ya que la vida en el desierto que vivieron los israelitas fueron alimentados con mana del cielo y agua de la Roca que los seguía a una vida de cumplimiento de las promesas de Dios. En la tierra prometida ellos encostrarían casas que no construyeron, campos que no cultivaron, huertos que no plantaron, con una serie de climas según la geografía del lugar y además guerra contra los enemigos de Dios.

De la misma manera Dios nos da sus promesas a nosotros también. Dios nos da vislumbres de sus promesas. Asistimos a un evento donde miramos cosas asombrosas, sanidades y milagros por cientos de personas simultáneamente e instantáneamente, para nosotros esto fue una probadita, fuimos a espiar lo que Dios quiere hacer también en nuestra ciudad de Mexicali.

El Señor le dijo a Moisés que enviara espías para explorar la tierra. Imagínate a Dios emocionado cuando sus hijos van a ir a ver el regalo que les ha prometido y que ha estado diciéndoles durante todo el tiempo del desierto. El Señor les dijo: Fíjense en todo lo que hay. De la misma forma que años antes Dios le dijo a Abraham ¿Qué ves en el cielo Abraham? Las estrellas le contesto el, así será tu descendencia. y cuando Abraham estaba triste y desanimado mirando el suelo, Dios le decía: ¿Qué ves Abraham? porque como la arena del desierto será tu descendencia (Génesis 22:17). ¿Qué vio Jesús en los campos? multitudes que están listas para conocer de El. Que miro Pablo en Grecia cuando los vio enardecidos en la idolatría, vio hambre de Dios, ignorantes de cómo encontrar al Dios Verdadero. Unos miran pecadores fracasados, otros miran cristianos vencedores, otros miran los periódicos con sus malas noticias, oros miran grandes oportunidades en este tiempo. Unos miran sus fracasos como un gran aprendizaje en la vida. ¿Qué miras tú?

Cuando los israelitas fueron a la tierra prometida era en el tiempo de la cosecha de la uva. Dios los envío en el tiempo perfecto, en el tiempo de la cosecha. Ellos regresaron con un gran racimo de uvas, lo llevaron entre dos hombres de tan gran tamaño el racimo de uvas otros frutos también que llevaron. Hasta le pusieron al lugar donde trajeron las uvas el valle de Escol. La bendición de Dios para el hombre es fructificar, la bendición para Abraham de parte de Dios es fructificar, La bendición en Cristo es llevar fruto en abundancia para la gloria del Padre. Soñamos con multitudes porque el sacrificio de Cristo en el calvario no es para un pequeño grupo de cristianos, como llamamos “el club de las bendiciones” “Yo te bendigo a ti, tu me bendices a mi” “Yo te ministro a ti, tu me ministras a mi” Cristo murió por toda la humanidad, es para todos, todos los que quieran recibir este gran regalo de Salvación,

El Gran “Problema”
Nuestra incredulidad y negativismo minimizará nuestra fe y expectativa de lo que Dios ya nos prometió. Los israelitas dieron el informe a los demás, fuimos al país, que ciertamente fluye leche y miel, la sobreabundancia la notaron, aquí esta la prueba, este racimo de uvas (gran racimo) es una probadita de lo que hay allá…pero. y empezaron a dar un informe detallado de los peros. Vimos un pueblo poderoso, ciudades enormes, amurallado, y el pueblo es como gigante a comparación nuestra. Somos como langostas (chapulines) a su parecer.

Los enemigos de tu fe, los llorones, los murmuradores, los cobardes prefieren morir antes que cambiar y ser responsables. Los que tienen su manera antigua de vivir (Egipto) aquellos que prefieren morir oprimidos pero seguros. Jesús le pregunto al paralítico ¿Quieres ser sano? porque hay bendición para el que quiere estar sano y fuerte, es alcanzar todo lo que El ha prometido. El luchar contra todo impedimento y alcanzar la promesa de Dios, cuesta, si, hay que destruir al enemigo y echarlo fuera de nuestra tierra, ¿Estas dispuesto a ir a tomar lo que es tuyo?

Tuya es la respuesta…

(Prédica del pastor Alberto González en Kairos Internacional domingo 10 de enero de 2010)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s