La Elección Correcta

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Por Alejandro Olivas

Ya estamos en la época de la Navidad, con ello, las ilusiones, los buenos deseos y para muchos: “Los Regalos”. A las personas nos gusta recibir regalos y más cuando este regalo es muy valioso, el recibir un regalo nos da alegría y nos llena de gozo. Cuando una persona da un regalo, siente satisfacción en su corazón porque lo hace con amor. No hay nada mas hermoso que compartir con los demás el amor que Dios nos ha dado.

Imagina que te ofrecen cuatro regalos de los cuáles debes elegir solamente uno:
•  Una mansión en Miami Florida
•  Un automóvil Ferrari 2010
•  Un millón de dólares en efectivo
•  Un paracaídas

Puedes elegir sólo uno. ¿Cuál crees que elegirías? Antes de responder, esta información te ayudará a tomar la decisión más sabia: Debes saltar de un avión a 3,000 metros de altura. ¿Te ayuda a decidir? Debería, porque necesitas el paracaídas. Es el único de los cuatro regalos que te ayudará con tu problema. Los otros tres tienen su valor, pero son inútiles cuando hablamos de que debes enfrentar a la ley de la gravedad en una caída libre de 3,000 metros. El conocimiento de que debes saltar debería producir en ti un temor sano – y ese tipo de temor es bueno porque puede salvar tu vida. Recuérdalo.

Toda la humanidad está al borde de la eternidad. Todos vamos a morir. Todos vamos a pasar por la puerta de la muerte, y esto podría suceder en veinte años, seis meses… o quizás hoy mismo. Para la mayor parte de la humanidad, la muerte es una caída terrible hacia un precipicio desconocido.

Entonces, ¿qué deberíamos hacer? ¿Recuerdas que fue tu temor al salto del avión que produjo en ti un temor sano? ¿Y qué ese temor te ayudó a tomar la mejor decisión? Tú sabes lo que la ley de la gravedad te puede hacer. De la misma manera, vamos a ver otra ley, y ojalá que tu conocimiento de lo que te puede suceder te ayude a tomar la decisión correcta acerca del asunto más importante de tu vida. Entonces, recuerda que puedes dejar que el temor sea para tu bien.

EL SALTO

Luego de morir, tenemos que enfrentar lo que se llama la “ley del pecado y la muerte” Hay una ley que Dios escribió en tu corazón, y que llamamos “conciencia”, esta es el conocimiento del bien y del mal. Parte de esta ley se expresa en los Diez Mandamientos. Entonces, veamos algunos puntos de esa ley para considerar cómo te hallarías si el Día del Juicio fuera hoy:

Romanos 8:2
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

• ¿Has amado a Dios por sobre todas las cosas? ¿Es Dios el primero en tu vida? Él debería serlo. Dios te ha dado la vida y todo lo que amas. ¿Lo amas con todo tu corazón, alma, mente y fuerzas? Ese es el requerimiento del primer mandamiento.

Deuteronomio 6:5-7
Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.

• El segundo mandamiento habla de la prohibición de hacer ídolos. Por ejemplo, puedes hacer un dios en tu mente con el que te sientes más cómodo, a quien puedes decir: “Mi dios no es un dios de ira, él es sólo un dios de amor y misericordia.” Ese dios no existe, es una obra de tu imaginación. El crear un dios en tu mente (tu propia imagen de Dios) es lo que la Biblia llama “idolatría”. Los idólatras no entrarán al Cielo. También, se puede romper este mandamiento al hacer oraciones y hacer ofrendas o sacrificios a otros seres humanos (vivos o muertos).

• ¿Alguna vez has usado el nombre de Dios en vano, como una palabra para expresar queja o frustración? Esto se llama blasfemia y es serio a los ojos de Dios. Este es el tercer mandamiento, y la Biblia dice que Dios no tendrá por inocente al que tome su nombre en vano.

• ¿Has honrado a tus padres siempre? Desobedecerlos es deshonrarlos. Si no los has honrado de manera perfecta, has roto el quinto mandamiento.

• El sexto mandamiento es “No matarás”, pero Dios no sólo considera lo que haces con tus manos, sino que juzga tus pensamientos. ¿Has odiado a alguien en algún momento de tu vida? La Biblia dice “Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida”, así que el desear el mal para alguien es romper este mandamiento.

1 Juan 3:15
Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.

• El sétimo mandamiento dice “No cometerás adulterio”, y Jesús dijo “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”.

• El romper este mandamiento no es sólo la infidelidad dentro del matrimonio, sino que incluye a las relaciones sexuales fuera del matrimonio, lo que se llama fornicación. ¿Has mirado con lujuria a alguien? Si lo has hecho, entonces has roto este mandamiento.

Mateo 5:27-28
Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

• ¿Alguna vez has mentido? La Biblia dice que “los labios mentirosos son abominación a Jehová”, porque El es un Dios de verdad y santidad.

Proverbios 12:2
El bueno alcanzará favor de Jehová; Mas él condenará al hombre de malos pensamientos.

• “No dirás falso testimonio” es el noveno mandamiento. ¿Cómo se llama a una persona que dice una o muchas mentiras? Sabemos que una persona que miente es llamada mentirosa.

• ¿Alguna vez has robado algo, aunque su valor sea pequeño? “No robarás” es el octavo mandamiento. Si lo has hecho, entonces eso te hace un ladrón.

• ¿Alguna vez has codiciado (deseado con celos) algo que pertenece a otra persona? Eso fue una violación al décimo mandamiento.

Entonces, esa es parte de la ley moral a la que cada persona se enfrentará. No tendremos excusas que valgan al estar delante de Dios ya que nuestra conciencia nos dice la diferencia entre el bien y el mal. Cada vez que hemos mentido, robado o fornicado, sabemos que está mal. Entonces, la pregunta crucial es esta: Si hoy fuera el Día del Juicio, ese momento cuando Dios te juzgue, ¿serías hallado inocente o culpable de haber roto la Ley? Piénsalo antes de contestar, por favor. ¿Merecerías un castigo o una recompensa? ¿Serías enviado al Cielo o al Infierno eternamente?

La Biblia advierte que todos los mentirosos, homicidas, idólatras, fornicarios y adúlteros terminarán en el Infierno.

1 Corintios 6:9-10
¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Apocalipsis 21:8
Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

¿Entonces, qué hacemos con esta información? Quizá la idea de ir al Infierno no te preocupe porque no crees en él. Pero eso es como estar al borde de la puerta en un avión a 3,000 metros de altura y decir que no crees que habrá ninguna consecuencia si saltas sin un paracaídas.

Decir que no habrá consecuencias al romper la ley de Dios es decir que Dios es injusto, que El es malvado.

¿CÓMO REACCIONAS?

¿Cómo te sentirías hacia el hombre que asesinó cruelmente a esta niñita indefensa? ¿Sientes enojo? Eso espero. Yo esperaría que te sientas totalmente indignado. Si fueras indiferente ante lo que le pasó a esa niña, evidenciarías algo horrible de tu carácter.

¿Crees que Dios es indiferente a tales actos de maldad? Puedes apostar lo que quieras a que no lo es. Dios se indigna también ante tales hechos. La furia del Dios Todopoderoso en contra del mal es una muestra de Su bondad. Si Dios no mostrara Su enojo, no sería un Dios bueno. No podemos separar la bondad de Dios de Su furia contra la maldad. Si Dios es bueno por naturaleza, El debe enfurecerse contra la maldad.

Pero su bondad es tal, que no solamente su furia es contra de los violadores y asesinos. Nada se esconde de su pureza y santidad. El rechaza la tortura, terrorismo, aborto, robo, mentira, adulterio, fornicación, pedofilia, homosexualidad y blasfemia. Él ve a través de toda nuestra vida,
y nos juzgará aún por los pecados que consideramos están ocultos dentro de nosotros: la lujuria, el odio, la rebelión, los pensamientos sucios, ingratitud, egoísmo, celos, orgullo, envidia, engaño, etc. Jesús advirtió:

Mateo 12:36
Más yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

La Biblia enseña que la ira de Dios está sobre cada pecador

Juan 3:36
El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

Y que cada vez que un hombre hace el mal atesora para sí mismo “ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios”.

Romanos 2:5
Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios.

Incluso, la Biblia enseña que cada hombre es por naturaleza un hijo de ira.

Efesios 2:3
entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

El pecar contra Dios es algo que hacemos con descuido; y por eso mismo nos merecemos por naturaleza su ira por nuestros pecados.

MUERTE INSTANTÁNEA

Muchas personas creen que como Dios es bueno, él perdonará a todos, y dejará a todos los pecadores entrar al Cielo. Esta es una mala interpretación de la bondad de Dios. Cuando Moisés pidió ver la gloria de Dios, Dios mismo le dijo que él no podría verlo y seguir viviendo. Moisés hubiera muerto instantáneamente si hubiera visto a Dios.

Considera lo que Dios le dijo:

Éxodo 33:18,22
Él entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá. Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado.

Nota que toda la gloria de Dios fue expresada en Su bondad. La bondad de Dios hubiera matado a Moisés instantáneamente por causa de su pecado. El fuego de la bondad de Dios lo hubiera consumido como a un vaso de agua derramado en la superficie del Sol. La única manera en que cualquiera de nosotros pudiera estar en la presencia de Dios es teniendo un corazón puro. Jesús dijo en Mateo 5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Pero como hemos visto al mirarnos en la ley de Dios, ninguno de nosotros tiene un corazón limpio.

Esto es extremadamente temible, porque el Dios del que estamos hablando no es el concepto de Dios aceptado por la mayoría de las personas. Dios no es una figura benevolente que sonríe con complacencia ante una humanidad pecadora. En medio de todas estas ideas estremecedoras, permite que el temor trabaje en ti. El temor de Dios es la sensación más sana que puedas tener. La Biblia lo llama:

Proverbios 1:7
El principio de toda sabiduría es el temor a Dios.

Entonces, tu conocimiento de la bondad de Dios debe ayudarte a ver que tu vida está en peligro: el gran problema de la ira de Dios por causa de los pecados que has cometido. La pena justa por el pecado, aun al violar un solo mandamiento, es la muerte y una eternidad en el Infierno. Y lo cierto es que no solamente has roto un mandamiento. Como el resto de nosotros, no hay duda de que lo has hecho un sinfín de ocasiones. ¿Qué tipo de enojo crees que es justo que un juez tenga contra un criminal que ha violado la ley miles de veces?

¿Por qué el Cristianismo es diferente? ¿No son todas las religiones iguales? Veamos. En el Cristianismo, Dios mismo proveyó un “paracaídas” para nosotros, y su Palabra dice acerca del Salvador, “Ponte/Vístete del Señor Jesucristo”. Así como el paracaídas resolvió tu dilema con la Ley de la Gravedad y sus consecuencias, ¡así también el Salvador perfectamente resuelve tu dilema con la Ley de Dios y sus consecuencias! Es la pieza perdida del rompecabezas que necesitabas. ¿Cómo resolvió Dios este dilema? Él satisfizo Su ira al hacerse un ser humano y tomar nuestro castigo sobre Él mismo. Las Escrituras nos enseñan que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo. El Cristianismo provee el único paracaídas para salvarnos de las consecuencias de la Ley que hemos transgredido.

Romanos 13:13-14
Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

DE REGRESO AL AVIÓN

Para ilustrar esto más claramente, regresemos al avión por un momento. Estás de pie al borde de una caída de 3,000 metros de altura. Tienes que saltar. Tu corazón palpita fuertemente en tu pecho. ¿Por qué? Por causa del miedo. Tú sabes que la Ley de la Gravedad te matará en cuanto saltes.

– Alguien te da las escrituras de la mansión en Miami. La rechazas.
– Otra persona te da las llaves de un Ferrari nuevo y las dejas caer al suelo.
– Alguien más trata de poner un millón de dólares en tus manos, pero le retiras la mano a esa persona y te mantienes de pie, horrorizado ante a tu destino inminente.
– De repente, escuchas una voz que dice, “¡Aquí hay un paracaídas!” ¿Cuál de estas cuatro personas tendrá más credibilidad para ti? ¡La que tiene el paracaídas! De nuevo, es tu temor del salto el que te lleva hacia las buenas noticias del paracaídas.

¡De la misma manera, el conocimiento de lo que la Ley de Dios te hará produce un temor que hace que las noticias de un Salvador sean increíblemente buenas! Estas noticias resuelven tu problema con la ira de Dios. Dios amó tanto al mundo que se hizo un humano en la persona de Jesús de Nazaret.

Jesús nunca pecó. El Salvador murió una muerte intolerable en la cruz tomando tu castigo (la pena de muerte) sobre de sí mismo. Las demandas de la justicia eterna fueron satisfechas en el momento que dijo “Consumado es”.

El relámpago de la ira de Dios fue detenido y el trueno de Su indignación fue silenciado en la sangrienta cruz del Calvario:

Gálatas 3:13
Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición

Nosotros quebrantamos la ley, pero El se hizo hombre para pagar nuestra pena con Su propia sangre. Luego, se levantó de entre los muertos, derrotando a la muerte. Eso significa que Dios ahora podría perdonar cada pecado que has cometido y cancelar tu sentencia de muerte. Si te arrepientes y pones tu confianza en Jesús, puedes decir con el apóstol Pablo:

Romanos 8:2
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte

Entonces, ya no tendrás que estar atormentado por el temor a la muerte, y no necesitarás seguir buscando maneras de tratar con el dilema del pecado y de la ira de Dios. El Salvador es el regalo de Dios para ti. ¡El Evangelio son noticias increíbles para toda la raza humana pecadora!

Dios mismo es quien te puede “justificar” (hacerte legalmente justo, sin cargos criminales en tu contra). El te puede limpiar de tus pecados y poner a tu nombre la justicia de Jesús, quien nunca pecó. El te puede hacer puro de corazón. El te puede refugiar de Su ira en la Roca de la Eternidad que ha colocado para ti.

1 Corintios 10:4
y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.

Solamente Jesús te puede salvar de la muerte y el infierno, algo que tú mismo nunca podrías ganar o merecer.

Efesios 2:8,9
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe

HAZLO HOY MI SMO

Para recibir el regalo de la vida eterna debes de arrepentirte de tus pecados (confesarlos a Dios y apartarte de ellos), y poner tu confianza en el Señor Jesucristo tal y como pones tu confianza en un paracaídas –confiando solamente en Él para salvarte.

Eso significa que debes de renunciar a tus buenas obras como el medio por el cual complaces a Dios (tratando de manipularlo) y confiar solamente en lo que Jesús ha hecho por ti. Simplemente, sé humilde y arrójate a la misericordia del Juez. La Biblia dice que El es rico en misericordia para todo aquél que le llame, entonces llámale ahora mismo. Él te escuchará si te acercas de manera humilde y con un corazón dolido por haberle ofendido con tu maldad.

Romanos 10:11-13
Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo

Hazlo ahora mismo porque no sabes cuándo tomarás el salto a través de la puerta de la muerte. Al confiar en Jesús, tienes la promesa de Dios de que no serás condenado, sino que tendrás vida eterna. Puedes hablarle directamente, diciéndole que te arrepientes de haber hecho el mal (puedes nombrar los pecados que recuerdes) y pones tu confianza sólo en Jesucristo como tu Señor y Salvador. Pide su perdón, que cambie tu corazón para poder apartarte del pecado y que te dé el regalo de la vida eterna.

Juan 5:24
De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida

Ahora, ten fe en Dios. El es digno de confianza. Nunca dudes de Sus promesas, Él no miente. La sinceridad de tu oración será evidente mediante tu obediencia a Dios, entonces lee la Biblia y obedece lo que lees en ella y busca una iglesia cristiana que te enseñe los principios en la Biblia que te ayudarán a crecer en tu fe.

Juan 14:21
El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él

(Prédica dada por Alejandro Olivas el domingo 06 de Diciembre en Kairos Internacional)

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