El aborto

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Por Alejandro Olivas

Isaías 5:20
¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!

Alejandro OlivasEn el boletín “Special Report” de Human Life International (HLI) publicado junio del 2007, el Dr. Brian Clowes PhD, investigador de Human Life International, denunció la increíble realidad de la venta de partes del cuerpo de bebés abortados en Ucrania. En un artículo en el boletín de marzo del 2006 del “Special Report”, el Dr. Clowes ya había denunciado las actividades de este mismo tipo de horrible industria en la ciudad de Barbados. El Dr. Clowes informó acerca del Institute for Regenerative Medicine o IRM por sus siglas en inglés, cuyos médicos afirman que pueden curar todas las enfermedades, incluyendo los males de Parkinson y Alzheimer, la diabetes, el cáncer, la artritis, etc.

La gente puede llegar a pervertirse tanto en sus pensamientos que no disciernen la diferencia entre lo bueno y lo malo. Algunas mujeres están pensando en quedar embarazadas, abortar los bebés y luego vender los tejidos para investigación. La comunidad científica está promoviendo esta propaganda por el bien que, según ellos, esta investigación tendrá para toda la humanidad. ¿Pero qué de toda la humanidad que empieza en el vientre? Las personas hoy juegan con tantos trucos en su mente que literalmente aprueban el mal con una conciencia tranquila.

El testimonio de una ayudante de laboratorio que utiliza el pseudónimo “Kelly” quien da la espalda a la cámara, lleva una peluca, y su voz está electrónicamente modificada pues dice que teme por su vida, nos da una muestra de lo que esta horrible práctica representa. Su trabajo consistía en conseguir tejidos de fetos para la investigación. Ella trabajó en una clínica de planificación familiar que era también miembro de la “National Abortion Federation”. Su entrevista apareció en el número de Mayo de 1999 del vídeo-magacín “Life Talk”, el primero de una serie mensual de videos realizada por “Life Dynamics Inc.”, un grupo provida establecido en Denton, Texas, que admite tener espías trabajando en clínicas abortivas para descubrir sus secretos más estrechamente guardados.

Kelly lo narró así:
El doctor entró en el laboratorio y colocó un perol de acero en la mesa. “Aquí tiene unos buenos ejemplares”, dijo. “Gemelos.” La ayudante miró a un par de fetos perfectamente formados, de unas veinticuatro semanas, que se movían y boqueaban en busca de aire. Excepto por unos pocos cortes de las tenazas quirúrgicas que les había extraído, parecían intactos. “Hay algo equivocado aquí,” tartamudeó Kelly quien era la ayudante. “Se están moviendo. Yo no hago esto. No está en mi contrato.” Ella vio al doctor tomar una botella de agua esterilizada y llenar el perol hasta que el agua cubrió las bocas y narices de los bebés. Entonces ella abandonó la habitación. “Yo no quería mirar a aquellos fetos moviéndose,” recuerda. “Fué entonces cuando decidí que aquello no estaba bien.”

El doctor Pablo Marx, profesor de sociología, dictó una conferencia en la Ciudad de México. Al tratar el tema del aborto legalizado, dijo: «El aborto es la matanza más grande de todos los tiempos. Es la tercera guerra mundial, declarada contra los que no han nacido; es la mayor destrucción de la vida registrada durante los últimos doscientos años de la humanidad.»

Cuando se le preguntó si el aborto no sería una solución al problema de la superpoblación, el doctor Marx respondió: «El aborto no resuelve ningún problema; al contrario, causa muchos males, tales como la eutanasia, la destrucción del matrimonio y la vida familiar, la prostitución de la profesión médica y un alto número de muertes de las madres.»

Nos sentimos horrorizados por lo que está ocurriendo en Europa del Este, pero las voces de 50 millones de bebés abortados en EEUU nos dicen que el problema es mundial. En México, el número estimado de mujeres que han obtenido un aborto se ha incrementado 64% entre 1990 y 2006 con una cantidad de 874,747 bebes. En el año 2008, se abortaron 29,212 casos en el Distrito Federal.

Si esas pequeñas criaturas en gestación pudieran defenderse, con toda seguridad dirían las palabras del salmista David y le implorarían a Dios: «Tenme compasión, Señor… un frío de muerte recorre mis huesos. Angustiada está mi alma… Vuélvete, Señor, y sálvame la vida; por tu gran amor, ¡ponme a salvo!… Libra mi vida, mi única vida, de los ataques de esos leones.» (Salmo 6:2,3,4; 35:17)

(Fuente: Provida, Vidahumana.org, Notivida, Fathersforlife.org, SDNews, Human Life International)

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